Juegos de azar on line: crecimiento de siglos

21 de Abril de 2008 por Juegos de Azar

Al igual que comer y vestirse, el acto del juego quizas sea una de las actividades humanas mas antiguas. Y con este, surgieron las primeras nociones y aproximaciones a la idea de la probabilidad y las tendencias favorables en los juegos de azar.
En algunas excavaciones arqueologicas egipcias se han encontrado ejemplares de talus (o taba), y se sabe de su utilizacion en las civilizaciones Sumeria y Asiria. Aunque queda por descubrirse si tales practicas tenian un fin religioso o politico, se sabe fehacientemente que habia juegos de azar miles de años antes de Cristo.
Por si faltaran pruebas de la antigüedad de los juegos de azar, en el museo del Hermitage existen unos dados egipcios fechados en el siglo XVI AC. Y este dato es mas que relevante, ya que muchos estiman que el origen de la palabra azar deriva del juego de los dados.
Todo se remonta al mundo arabe y a dos explicaciones posibles. La primera que la palabra deriva del termino “zahr”, que designaba a la flor del naranjo con la que se representaba el as en uno de los lados del dado. La segunda, que los juegos de azar deben su denominacion al juego de dados denominado “hazard” (que, en arabe al-azar, significa dado), y que este fue introducido en continente europeo a partir de la Tercera Cruzada. Sea como fuere, los dados estan presentes en la etimologia de los juegos de azar. Como se ve, los juegos de azar on line no provienen de la nada, se fueron expandiendo a traves de Internet como tantas otras actividades propia e historicamente humanas. Por los siglos de los siglos, los seres humanos recurrieron a los juegos de azar para divertirse, explicarse cosas sobrenaturales o simplemente mejorar su subsistencia. Hace miles de años con un hueso de vaca, hoy a traves del amplio mundo de Internet. Pero siempre cautivados por la adrenalina de los juegos de azar.

Publicado en Los Juegos de Azar

Dejar un comentario

Atencion: Los comentarios deben ser aprobados antes de ser visibles. No hay necesidad de enviarlo nuevamente.